lunes, 19 de marzo de 2012

Cae una banda muy activa en el robo en estancos y bares de Barcelona

Los Mossos han desarticulado un grupo criminal muy activo especializado en robos con fuerza en estancos y bares de Barcelona y su área metropolitana, con el arresto de nueve personas. Uno de los jefes de la banda es uno de los hijos que fue detenido junto a su padre y dos hermanos (todos de etnia gitana) por la muerte de un disparo de un joven senegalés en el barrio del Besòs el pasado enero, después de que una discusión banal por un partido de fútbol callejero. Fue puesto el libertad con cargos.


La investigación finalizó la semana pasada con el registro de los pisos de los principales miembros de la banda, en el distrito de Sant Martí, y la policía ha recuperado cinco vehículos robados y ha intervenido otros cinco que la organización utilizaba para su infraestructura y para cometer los robos.
En los registros, los agentes han localizado las llaves de los coches recuperados, dinero en metálico, paquetes de tabaco e instrumentos para forzar los comercios, y en la operación han participado un centenar de mossos.

También en Badalona y L'Hospitalet

La investigación se inició en diciembre a raíz de un aumento de robos en estancos y bares del distrito barcelonés de Sant Martí, en los que la banda se llevaba el dinero de las máquinas tragaperras y cartones de tabaco; la policía calcula que habrían robado por valor de unos 70.000 euros.
La policía detectó que la actuación del grupo se ampliaba a Badalona y L'Hospitalet.

Robos en dos minutos

El grupo llegaba al establecimiento seleccionado con un vehículo robado y efectuaban el robo en un tiempo máximo de dos minutos, haciendo un corte horizontal en la persiana y repartiéndose las labores de vigilancia, conducción del coche, manipulación de la persiana y robo del dinero o el tabaco entre sus integrantes.

Los integrantes de la banda huían a gran velocidad, llegando a circular a 200 kilómetros por hora en las rondas de Barcelona.
Los detenidos --ocho españoles y un argelino de entre 20 y 44 años-- quedaron en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial; la investigación policial continúa abierta y no se descartan más detenciones.

Caen dos bandas que prostituían a mujeres y las casaban de conveniencia

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han desarticulado dos grupos que colaboraban para explotar sexualmente a mujeres y después casarlas de conveniencia, informa la Dirección General de la Policía.

El primer grupo captaba a jóvenes en Rumanía, las trasladaba a España, les privaba de documentación y las obligaba a ejercer la prostitución hasta que saldaban la deuda contraída. A su vez, el segundo falsificaba todo tipo de documentos para tramitar matrimonios fraudulentos entre las explotadas y ciudadanos extracomunitarios, habitualmente nigerianos, para que estos pudieran obtener el permiso de residencia de la Unión Europea.

Ramificaciones en Alemania y Portugal

La policía ha practicado 11 detenciones, entre ellas las del supuesto máximo responsable de la red y el especialista más cualificado en tareas de falsificación. Operaban en las provincias de Málaga, Granada, Murcia y Valencia y tenían ramificaciones en Alemania y Portugal.

Asimismo, los investigadores hallaron en registros domiciliarios en las localidades de La Herradura (Granada) y Benalmádena (Málaga), 3.770 euros en billetes falsos, de los que 178 eran de cinco euros y 144 de 20 euros. La policía ha destacado de que es la primera vez que se detectan billetes falsos de cinco euros en España.

jueves, 15 de marzo de 2012

Detenidos 55 falsos vigilantes empleados en funciones de seguridad sensibles

La Policía Nacional ha detenido a 55 personas que ejercían como vigilantes de seguridad de forma fraudulenta y que estaban empleados en 30 empresas diferentes de las provincias de Madrid, Toledo, Cuenca y Badajoz. En estas empresas los falsos vigilantes se hacían cargo de funciones especialmente sensibles como el control de explosivos o labores de escolta.
Según ha explicado la Policía Nacional en una nota, los detenidos carecían de la preparación necesaria para desempeñar el trabajo que realizaban y eran contratados gracias a titulaciones falsificadas. Algunos de ellos incluso contaban con antecedentes penales.
Responsables de la Unidad de Seguridad Privada, de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, ofrecerán detalles de la investigación a las 11.30 horas en el Complejo Policial de Canillas (Madrid)

Detenidos 55 falsos vigilantes empleados en funciones de seguridad sensibles

La Policía Nacional ha detenido a 55 personas que ejercían como vigilantes de seguridad de forma fraudulenta y que estaban empleados en 30 empresas diferentes de las provincias de Madrid, Toledo, Cuenca y Badajoz. En estas empresas los falsos vigilantes se hacían cargo de funciones especialmente sensibles como el control de explosivos o labores de escolta.
Según ha explicado la Policía Nacional en una nota, los detenidos carecían de la preparación necesaria para desempeñar el trabajo que realizaban y eran contratados gracias a titulaciones falsificadas. Algunos de ellos incluso contaban con antecedentes penales.
Responsables de la Unidad de Seguridad Privada, de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, ofrecerán detalles de la investigación a las 11.30 horas en el Complejo Policial de Canillas (Madrid)

Desarticulada una banda que robaba vehículos de alquiler y los vendía como propios

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han desarticulado una red criminal dedicada al robo de vehículos de alquiler en el área de Barcelona que posteriormente vendía como automóviles de segunda mano en España y otros países de la Unión Europea, según han informado fuentes policiales.


La investigación se inició a principios del año pasado tras constatar un aumento de denuncias por parte de compañías de alquiler de vehículos del área metropolitana. Los agentes descubrieron que un grupo de cinco personas se estructuraban con unos determinados roles para vender los vehículos alquilados. El cabecilla de la trama era un ciudadano francés con residencia en Sant Pere de Ribes., Granada, Valencia del Ventoso (Badajoz) y países europeos como Bélgica, Francia, Polonia y Rumanía.

Complejo 'modus operandi'


El operativo conjunto de los dos cuerpos permitió distinguir cuatro fases en el modus operandi del grupo: una primera y segunda fase, en la que los presuntos delincuentes robaron 17 vehículos, que alquilaron y vendieron en España o Francia; y una tercera y cuarta fase, con el robo de 46 vehículos, en la que crearon dos empresas bajo identidades falsas mediante las cuales vendieron los coches a mayoristas franceses y belgas.

En estas últimas fases, para preservar su identidad, realizaron precontratos ficticios a terceras personas que buscaban trabajo, y bajo la apariencia de una oferta laboral se convertían en nuevos clientes que alquilaban vehículos y daban la cara a la hora de ir a recoger los turismos a las oficinas de las compañías de alquiler.

Los investigadores han acreditado que la banda se apropió de 63 vehículos, que tendrían un valor en el mercado de 1.255.000 euros, y de los que habrían vendido una treintena, obteniendo un beneficio neto de más de 200.000 euros.

Más de 100 delitos


Los agentes les imputan 106 delitos consistentes en 63 delitos de apropiación indebida, 26 de falsedad documental, 12 de estafa y 5 de usurpación de estado civil. Los detenidos son un francés, dos españoles, un marroquí y dos rumanos, de entre 23 y 42 años, tres arrestados por los Mossos y otros tres por Guardia Civil, aunque a uno de ellos solo se le imputa el delito de receptación de los vehículos robados.

martes, 13 de marzo de 2012

Cae en BCN una banda que falsificaba y distribuía billetes de 20 y 50 euros

Los Mossos han desmantelado en Barcelona una organización criminal con la detención de 15 personas, cinco de las cuales han ingresado en prisión, que se dedicaban a falsificar billetes de 20 y 50 euros, así como otros documentos, y a la reventa de objetos robados. La investigación se inició el pasado mes de octubre al detectarse la existencia de un grupo de personas, la mayoría de origen armenio, que distribuía billetes falsos de euro en el área metropolitana de Barcelona, y cuyas víctimas eran sobre todo vendedores de cupones de la ONCE con problemas de visión, según ha informado la policía.



Las mismas fuentes han indicado que los billetes estaban muy bien imitados, incluso en la calcografía que llevan los auténticos, lo que confundía especialmente a personas con falta de visión.


Además, para evitar que se detectaran, los billetes falsos se trataban con unas lacas para que los bolígrafos que tienen muchos comercios para identificar moneda falsificada no funcionaran.


Registros en BCN y L'Hospitalet


La policía ha informado de que durante la operación policial, llamada Épsilon, se han hechos tres registros en Barcelona y en L'Hospitalet, en los que han desmantelado el laboratorio de falsificación, y se han intervenido billetes falsos de 20 y 50 euros, hologramas, papel, tintas y lacas, así como equipos informáticos para hacer las falsificaciones.


También se han intervenido armas blancas, una defensa eléctrica, y productos robados preparados para su venta, como perfumes, televisores, teléfonos móviles y ordenadores portátiles.

De los 15 detenidos (nueve armenios, dos marroquís, tres españoles y un ecuatoriano), de entre 18 y 59 años, cinco han ingresado en prisión, entre ellos los jefes de la organización.

martes, 6 de marzo de 2012

El cazador de niños de Madrid

Los niños, hijos de una mujer rumana de 31 años llamada María, que trabaja por horas limpiando un restaurante está divorciada desde hace tiempo. Su marido fue, en un primer momento, el sospechoso de haberse llevado a los niños, pero la Guardia Civil comprobó pronto que el hombre, que es camionero, estaba en Alemania en el momento de la desaparición.

La Guardia Civil puso en marcha un gigantesco operativo, que incluyó helicópteros, perros especializados, buceadores. Todo fue inútil durante dos días, y finalmente los niños fueron localizados gracias al azar y a la afición por el paintball de un par de jóvenes.

Estos chicos buscaban cerca de Algete, un pueblo separado 27 kilómetros de Torrelaguna, una zona para organizar sus batallas de paintball, ese juego de guerra en el que se disparan bolas rellenas de pintura que estallan al contacto. Los chavales escucharon unos quejidos, unas voces y se acercaron a una destartalada construcción, que ocultaba un pozo seco de doce metros de profundidad. En el fondo de ese pozo estaban los dos niños.

Estaban en muy malas condiciones, sobre todo la niña. Su raptor les había echado encima piedras, palés de madera y la cría estaba desnuda, con síntomas de haber sido agredida sexualmente y con heridas en diversas partes del cuerpo. Los servicios de emergencia que les atendieron dijeron que a la niña no le quedaban más de seis horas de vida.
Para dar con el secuestrador, la Guardia Civil de Madrid solo tenía el testimonio de los niños así que se echó mano de los psicólogos del Servicio de Análisis de las Conductas Delictivas.

Son expertos en obtener la máxima información de las víctimas, lo que llaman los entendidos, interactuar con ellas. Y así lo hicieron con la niña, en sesiones muy cortas, pero en las que fueron obteniendo datos muy valiosos para los encargados de cazar al secuestrador. La chica dio datos precisos del coche en que la montaron con su hermanito: era pequeño, de color verde, de dos puertas –un Seat Ibiza–. Además, contó que el secuestrador era “moro”, aunque él les había dicho que era rumano; dijo también que el hombre olía muy mal, que estaba sucio, que fumaba puros y que llevaba varios dibujos, es decir, tatuajes, por todo el cuerpo: tenía unos bigotes de gato en los pezones, la palabra gato escrita en el brazo y lo que ella llamó ‘un diablo’, que realmente era el dibujo de un gato. También describió toda la ropa que llevaba puesta su agresor y contó lo que le dijo el secuestrador: “te voy a matar, ya lo he hecho más veces con otras niñas”.

Contó que el hombre les dijo cuando se acercó a ella y a su hermano, que si se iban con él les enseñaría unos cachorritos de perro. Ella no se fiaba, pero su hermano se empeñó y ella decidió no dejar que se marchase solo. Al fin y al cabo es la hermana mayor.

Enseñar cachorritos de perro recuerda a Santiago Cortés, que tiró un osito de peluche al paso de Mariluz Cortés. Este tipo de depredadores de niños usan cebos para llevárselos: captan la atención de sus víctimas, no mediante la seducción, no podrían, sino con trampas, con cebos. No son personas con ningún encanto ni con ninguna facilidad para empatizar, por eso recurren a esas trampas.

El niño de tan solo ocho años contó mucho menos. Dijo que cuando el secuestrador paró el coche y llegó al lugar de la agresión, a él le tiró a un pequeño agujero, le tapó con unos palés y le amenazó: “Quédate ahí o te mato a ti y a tu hermana”. Cuando acabó con la niña, los arrojó a los dos al pozo.

Con todos estos datos se iban cruzando con las gestiones que estaban haciendo los agentes de la Comandancia de Madrid. Estos en primer lugar se centraron en todos los individuos con antecedentes por delitos sexuales que viviesen en poblaciones cercanas al lugar del secuestro o al sitio en el que fueron encontrados los niños, que distan entre sí casi treinta kilómetros. Unas veinte personas fueron investigadas en un tiempo récord.

Durante la investigación se presentó un joven de dieciocho años en el cuartel de la Guardia Civil de Torrelaguna y dijo que creía saber quién había secuestrado a los niños: había sido Juan José Ramos Amador, alias ‘El Chele’.

El Chele es la pareja de la madre de la denunciante, su padrastro digamos. La mujer sospechó de él, con quien tiene tres hijos, porque vio que el hombre estaba muy nervioso, se cortó el pelo el día que desaparecieron los niños, estaba pendiente de las noticias y, sobre todo, el día que fueron rescatados los niños salió precipitadamente de su casa diciendo que se iba al monte. La mujer no se atrevió a denunciarle personalmente, pero le pidió a su hija, que es fruto de una relación anterior y que no vive con ellos, que lo hiciera.
Pronto se dieron cuenta de que el perfil de El Chele encajaba con el tipo que buscaban: no era magrebí, como dijo la niña, es gitano, pero su aspecto podría confundir. Conducía un Seat Ibiza verde, residía en Valdepeñas de la Sierra, a unos 20 kilómetros del lugar del secuestro y, además, había pasado 17 años en prisión por otros delitos sexuales. Los agentes acudieron a su casa, recabaron más datos sobre él gracias a su pareja y comprobaron que guardaba una enorme colección de vídeos pornográficos.

Cuando se enteró de que los niños habían sido hallados con vida, emprendió una huida bastante bien planificada. Lo primero que hizo fue deshacerse del coche empleado en el secuestro: se lo vendió a otro de Manoteras, un barrio del norte de Madrid donde él había vivido y tenía buenos contactos; luego, buscó refugio en casa de una antigua novia y más tarde recurrió a familiares.

La guardia Civil montó vigilancias durante más de 24 horas seguidas en algunas zonas de Madrid, se hicieron gestiones en un montón de poblados gitanos y se comprobó hasta el último lugar en el que El Chele tenía cierto arraigo. Le pisaban los talones permanentemente. Finalmente, gracias al fino olfato de un guardia civil jubilado de Ciudad Real lo atraparon. El hombre iba con frecuencia al cuartel a saludar y a tomarse algo con sus antiguos compañeros y allí vio la foto del secuestrador buscado. Recordó haberle visto en un barrio cercano a la estación del AVE, donde Juan José Ramos El Chele fue detenido dieciocho días después de haber secuestrado a los niños.

No confesó lo que había hecho pero lo cierto es que tampoco fue necesario: los agentes localizaron su coche e hicieron una prueba para encontrar en las ruedas restos biológicos y microbiológicos como los del lugar de la agresión. La prueba dio positiva, El Chele estuvo allí. Además, llevaba en su cuerpo la prueba definitiva, la que más le incriminaba, los tatuajes.

Las descripciones de la niña acerca de los tatuajes coincidían con los tatuajes de El Chele.

Además, la pequeña, un testigo modelo, toda una superviviente, reconoció por fotografía el lugar de la agresión y hasta la manta sobre la que su secuestrador la tumbó.

El Chele que ya había pasado diecisiete años en prisión por un delito sexual, aunque a él le gustaba contar, le daba caché imaginamos, que había estado en la cárcel por matar a un Guardia Civil después de un atraco, algo completamente falso, ahora se le acusa de una agresión sexual cometida hace doce años.Una agresión que no había sido esclarecida hasta que los investigadores se dieron cuenta de que Juan José Ramos tenía todo el perfil de un depredador, así que introdujeron en las bases de datos su perfil biológico, su ADN, para cruzarlo con los delitos sin resolver en los que existiese una muestra anónima y ¡Bingo! El perfil de El Chele coincidía con el que dejó el agresor sexual de una niña de 8 años que fue violada en Madrid en agosto de 1999, dos años después de salir este tipo de la cárcel.En aquel ataque, El Chele volvió a emplear una trampa: en ese caso le dijo a la cría que tenía unos patitos e incluso le enseñó fotos de sus hijos. Se la llevó, la agredió y la dejó en un lugar próximo tras amenazarla de muerte. Y no hay duda de que es el mismo agresor ya que el ADN no engaña y también por el modus operandi y porque esa niña, en su declaración, dice cosas muy parecidas a las que dijo la secuestrada doce años después en Torrelaguna: que el agresor estaba muy sucio, que fumaba puros, etc.

El Chele que supuestamente es chatarrero, aunque siempre ha sido un delincuente tiene un largo curriculum. A los 18 años cometió su primer delito y desde entonces y pese a todo el tiempo que ha estado entre rejas, tiene más de una docena de antecedentes. Tras abandonar la cárcel, en 1997, tras 17 años de estancia en prisión, se fue a vivir con su pareja, con la que tiene tres hijos de entre trece y cinco años. Vivió una temporada de recoger chatarra y de un subsidio que el estado da a las personas que pasan más de seis meses en la cárcel, por muy repugnante que sea el delito que hayan cometido.