Policía Nacional ha desarticulado una compleja organización que ofrecía seguridad total a grupos de narcos que operaban en la costa onubense. El grupo contaba con una elevada especialización y empleaba avanzados sistemas tecnológicos y medios de localización y comunicación para controlar los movimientos de vehículos y embarcaciones de la Guardia Civil y Aduanas. Entre los diez detenidos en la operación hay dos miembros de las FSE y un vigilante de seguridad que se servían de sus destinos para aportar seguridad marítima y terrestre a otros grupos criminales. Causaron daños en el SIVE –Sistema Integrado de Vigilancia Exterior- para dejar una zona oscura con el objetivo de facilitar el desembarco de droga y llegaron a instalar dispositivos electrónicos de localización en once vehículos policiales para controlar sus movimientos
Las investigaciones realizadas durante más de siete meses permitieron identificar y detener a los máximos responsables de la organización, su modus operandi, los medios utilizados y los sistemas de comunicación, así como sus relaciones con otras organizaciones. De este modo se llegó hasta el máximo responsable de la red, un hombre de 33 años vecino de la localidad onubense de El Rompido, relacionado con otros narcotraficantes de la zona. Asimismo se averiguó que, para conseguir sus objetivos, el grupo desarticulado contaba con la participación fundamental de dos guardias civiles destinados en la Comandancia de Huelva, presuntamente integrados en el núcleo de la organización. Y también con las informaciones facilitadas por un vigilante de seguridad, destinado en la Agencia Tributaria, que trabajaba en el muelle del Tinto donde vigilaba los movimientos de las patrulleras de Aduanas. También se arrestó a los encargados de otras tareas como la vigilancia de miembros de las fuerzas de seguridad o el control de vehículos y embarcaciones.
Seguridad total con vehículos y embarcaciones balizados
La organización criminal desarticulada ofrecia sus servicios a otros grupos de narcotraficantes. Servicios que ellos mismos denominaban seguridad total –tanto terrestre como marítima- y que buscaban facilitar impunidad en los desembarcos de importantes partidas de estupefaciente por la costa onubense. Para ello contaban con una gran especialización. Empleaban avanzados sistemas y medios de localización y comunicación, que eran utilizados en todo momento para tener controlados los movimientos de los vehículos y embarcaciones tanto de Guardia Civil como de Aduanas.
Los miembros de la red consiguieron instalar diversos dispositivos electronicos de localización –balizas- en vehículos de la Guardia Civil de puestos costeros, tales como El Rompido, Cartaya y Punta Umbria, habiendose detectado 11 balizas instaladas. Además, el pasado mes de diciembre causaron daños en el SIVE que tenían como finalidad dejar “oscura” una zona de costa para facilitar el desembarco de droga. Incluso utilizaban terminales de transmiciones de los empleados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que eran “extraviados” los días de los alijos y con los que la organización estaba al tanto de los avisos realizados por la sala de operaciones de Guardia Civil.
Incluso, llegaron a instalar dispositivos de localización tanto en las patrulleras de Guardia Civil como en la del Servicio de Vigilancia Aduanera, con los que controlaban en todo momento la ubicación y movimientos de las mismas. Estos datos eran completados con la información de los posibles operativos a realizar por ambas instituciones suministrada por los agentes y el vigilante de seguridad detenidos.
Las organización criminal adoptaba innumerables medidas de seguridad en los contactos y reuniones que mantenían, en las que utilizaban gafas con sistema de grabación o bolígrafos grabadores para visionar posteriormente si había miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad en las inmediaciones.
Intervenidos cerca de 2.500 kilos de hachís
En el transcurso de las investigaciones se tuvo conocimiento de los preparativos de un grupo de narcotraficante que pretendía introducir una importante cantidad de hachis en la madrugada del pasado día ocho de febrero. El dispositivo de vigilancia establecido detectó en las proximidades del paraje denominado “El Cruce”, en la Playa de la Bota de Punta Umbría, la presencia de una furgoneta que estacionaba en el arcén. De manera inmediata, de las dunas próximas comenzaron a salir varias personas cargadas con fardos de hachís que introducían en el vehículo. Los policías lograron detener al conductor y a uno de los alijadores, interviniendo la furgoneta y la cantidad de 2.428 kilos de droga repartida en 77 fardos.
Intervenido sofisticado material de vigilancia
Las investigaciones, culminadas en el mes de febrero y realizadas con el respaldo del Juzgado de Instrucción número dos de Ayamonte, la Fiscalia Antidroga y el apoyo de la Guardia Civil, culminaron con la desarticulación de una organización que se servía de un complejo entramado para facilitar el tráfico de cantidades importantes de hachís con destino a España.
Se practicaron un total de diez detenciones y ocho registros en los que se decomisaron balizas utilizadas para conocer en todo momento la situación de determinados vehiculos y embarcaciones policiales, tres armas de fogueo y una pistola del calibre 6,35, dos escopetas paralelas del calibre 12, dos revolveres del calibre 38 especial, y abundante munición. También se intervino sofisticado material de vigilancia como prismaticos de largo alcance, teleobjetivos y ocho equipos de onda corta para transmisiones y varias cámaras fotográficas y de video de alta resolución, utilizado para comunicarse entre si, vigilar el entorno y grabar las posibles rutas a emplear por los narcotraficantes. También se han decomisado multitud de teléfonos móviles y tarjetas de telefonía que empleaban para dificultar la acción policial, tres vehículos, 41.000 euros en efectivo y abundante documentación.
La operación ha sido realizada por agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría de Huelva.
Este blog está dedicado a cualquier tema relacionado con el crimen y misterio. En la sociedad actual el crimen está constantemente presente en todas las esferas, no hay dia sin que tengamos alguna noticia macabra, e inconscientemente reaccionamos con atención ante este tipo de noticias. No obstante el objetivo de este blog no es la publicación de imágenes y contenidos con alta violencia, sino crear una serie de debates sobre el mundo criminal.
sábado, 30 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Desarticulan una red de narcotraficantes con conexiones en Italia y Francia
Diez personas han sido detenidas en una operación policial que ha logrado desarticular una red de narcotraficantes que introducía hachís desde Marruecos oculto en el doble fondo de camiones y lo distribuía en España, Francia e Italia, según ha informado la Policía Nacional.
Durante la operación, los agentes han incautado 1.600 kilos de hachís escondidos en el sofisticado doble fondo de un remolque tipo góndola de un camión procedente de Marruecos.
En el momento de la incautación, los especialistas del Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) detuvieron al conductor del camión y otras tres personas relacionadas con el envío que fueron localizadas en las inmediaciones.
Posteriormente, fueron localizadas otras seis personas relacionadas con la red de narcotraficantes, cinco de ellas en la provincia de Barcelona.
Según fuentes policiales, el grupo mantenía numerosos contactos con otros grupos de origen marroquí que les proporcionaban la droga y tenían compradores franceses e italianos que se desplazaban hasta Barcelona para adquirir grandes partidas de estupefacientes, que después trasladaban a sus respectivos países.
La investigación empezó hace más de un año tras detectar las actividades de un grupo organizado especializado en introducir grandes cantidades de hachís en España, oculto en vehículos dotados de dobles fondos.
La policía presenció un encuentro entre dos de las personas investigadas en las inmediaciones del peaje de Martorell (Barcelona), donde se ultimó un importante transporte de hachís.
Siguiendo esta pista, los agentes detectaron a finales de marzo un vehículo con matrícula portuguesa en el Puerto de Cádiz con destino Marruecos.
El dispositivo policial interceptó el mismo camión días después de regreso a España y encontró en su interior 1.600 kilos de hachís escondidos en un sofisticado doble fondo.
Durante la operación, los agentes han incautado 1.600 kilos de hachís escondidos en el sofisticado doble fondo de un remolque tipo góndola de un camión procedente de Marruecos.
En el momento de la incautación, los especialistas del Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) detuvieron al conductor del camión y otras tres personas relacionadas con el envío que fueron localizadas en las inmediaciones.
Posteriormente, fueron localizadas otras seis personas relacionadas con la red de narcotraficantes, cinco de ellas en la provincia de Barcelona.
Según fuentes policiales, el grupo mantenía numerosos contactos con otros grupos de origen marroquí que les proporcionaban la droga y tenían compradores franceses e italianos que se desplazaban hasta Barcelona para adquirir grandes partidas de estupefacientes, que después trasladaban a sus respectivos países.
La investigación empezó hace más de un año tras detectar las actividades de un grupo organizado especializado en introducir grandes cantidades de hachís en España, oculto en vehículos dotados de dobles fondos.
La policía presenció un encuentro entre dos de las personas investigadas en las inmediaciones del peaje de Martorell (Barcelona), donde se ultimó un importante transporte de hachís.
Siguiendo esta pista, los agentes detectaron a finales de marzo un vehículo con matrícula portuguesa en el Puerto de Cádiz con destino Marruecos.
El dispositivo policial interceptó el mismo camión días después de regreso a España y encontró en su interior 1.600 kilos de hachís escondidos en un sofisticado doble fondo.
Piden 19 años a un hombre por obligar a otro a pedalear hasta debilitarlo y descuartizarlo
Un jurado popular tiene juzga en la Audiencia Provincial de Murcia, a un hombre para el que la Fiscalía solicita una pena que suma 19 años de prisión al acusarlo de matar de un disparo y descuartizar a un hombre que trabajaba para él, tras obligarle a montarse en una bicicleta estática y encañonarle amenazándolo con pegarle un tiro si dejaba de pedalear.
Al parecer, el acusado, identificado como Pedro S.G., había tenido unos problemas económicos con la víctima, Alfonso S.H., persona que pertenecía a su entorno y trabajaba para él, según las conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal.
Así pues, los hechos sucedieron a mediados del año 2000, cuando el acusado se encontraba en su domicilio, ubicado en la pedanía murciana de El Palmar, e hizo bajar a la víctima al garaje que el chalet tiene en la parte inferior, en compañía de otras dos personas que también trabajaban para él.
Tras obligarle a montarse en una bicicleta estática y sacar una pistola de calibre 9 milímetros parabellum, le encañonó amenazándole con pegarle un tiro si dejaba de pedalear, haciendo caso omiso a los ruegos de los otros dos individuos que presenciaron los hechos para que no llevara a cabo la ejecución.
Una vez que Alfonso S.H. dejó de pedalear dado su agotamiento, el acusado le disparó a bocajarro en la cara, produciéndole la muerte inmediata, según las mismas fuentes.
El cadáver fue desmembrado y cortado por orden de Pedro S.G., y enterrado en una finca de un conocido suyo, hasta que a finales de 2001 fue trasladado, también por orden de Pedro, hasta un campo ubicado en el Paraje de los Troncos, cerca del Puente de la Cebolla de Ceutí, donde accidentalmente fue desenterrado por un tractor que se encontraba haciendo labores de labranza el 8 de diciembre de 2007.
Al parecer, el acusado, identificado como Pedro S.G., había tenido unos problemas económicos con la víctima, Alfonso S.H., persona que pertenecía a su entorno y trabajaba para él, según las conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal.
Así pues, los hechos sucedieron a mediados del año 2000, cuando el acusado se encontraba en su domicilio, ubicado en la pedanía murciana de El Palmar, e hizo bajar a la víctima al garaje que el chalet tiene en la parte inferior, en compañía de otras dos personas que también trabajaban para él.
Tras obligarle a montarse en una bicicleta estática y sacar una pistola de calibre 9 milímetros parabellum, le encañonó amenazándole con pegarle un tiro si dejaba de pedalear, haciendo caso omiso a los ruegos de los otros dos individuos que presenciaron los hechos para que no llevara a cabo la ejecución.
Una vez que Alfonso S.H. dejó de pedalear dado su agotamiento, el acusado le disparó a bocajarro en la cara, produciéndole la muerte inmediata, según las mismas fuentes.
El cadáver fue desmembrado y cortado por orden de Pedro S.G., y enterrado en una finca de un conocido suyo, hasta que a finales de 2001 fue trasladado, también por orden de Pedro, hasta un campo ubicado en el Paraje de los Troncos, cerca del Puente de la Cebolla de Ceutí, donde accidentalmente fue desenterrado por un tractor que se encontraba haciendo labores de labranza el 8 de diciembre de 2007.
Detenido el exdirector de una sucursal bancaria y otras 38 personas por un fraude inmobiliario en Paterna
Los imputados constituían hipotecas con documentación falsa y consiguieron estafar más de cinco millones de euros
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la localidad valenciana de Paterna han detenido a 39 personas, entre ellas el exdirector de la sucursal bancaria implicada, por su supuesta participación en una estafa hipotecaria que supera los cinco millones de euros.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana, los principales encausados, seis hombres, captaban a personas de pocos recursos a los que pagaban entre 100 y 3.000 euros para constituir hipotecas con documentación presuntamente falsificada. A finales de marzo, la policía detuvo a los 39 implicados, todos de nacionalidad española y seis de los cuales, al parecer los cabecillas de la trama, pasaron a disposición judicial.
Para tapar esta estafa, la trama pagaba las primeras cuotas como una hipoteca impagada más, producto de la crisis y cuyo valor defraudado asciende a 5.329.000 euros. Las investigaciones comenzaron en enero, a raíz de una operación policial anterior sobre préstamos hipotecarios en la que fueron detenidas veintidós personas. Como consecuencia de esa operación los agentes averiguaron que el exdirector de una sucursal bancaria de Quart de Poblet podría estar implicado en la tramitación de hipotecas, presuntamente falsas, constituidas entre febrero del 2008 y mayo del 2009.
En unos casos las viviendas procedían de obras nuevas cuyos promotores estaban implicados en la trama, otros eran viviendas antiguas gestionadas por una inmobiliaria y una financiera cuyos responsables también han sido imputados y en ocasiones había otros intermediarios independientes.
Delitos a un clic
Un ordenador y conexión a internet bastan para perpetrar, en tiempo récord, decenas de delitos; se puede injuriar, romper una orden de alejamiento o suplantar una identidad
Un solo clic en el teclado del ordenador basta para infringir la ley. Y la lista de hechos delictivos perpetrados a través de la red informática crece al mismo ritmo que evolucionan las nuevas tecnologías. La carta de delitos que se pueden cometer sin salir de casa, con un ordenador y conexión a internet, es amplia y muy variada. Los redactores del Código Penal tienen trabajo extra para adaptarse a esta nueva modalidad de delictiva.El siguiente relato es ficticio, pero los hechos que el protagonista de esta historia (al que llamaremos Juan) está a punto de cometer, con un ordenador como única arma, han ocurrido y están documentados en diferentes sentencias judiciales.
Lo primero que hace Juan al levantarse es encender su ordenador y comprobar si la descarga de una película que acaba de estrenarse en los cines se ha completado con éxito. Comprueba que todo ha ido bien y pone en venta esa película en una página que ha creado en internet. La posesión y descarga de cine y música aún no es delito en España, pero sí comerciar con ese material. Cuando Juan pone a la venta esa película está cometiendo un delito contra la propiedad intelectual, castigado con penas que van de seis meses a 2 años de cárcel.
Juan acaba de cometer su primer delito del día sin salir de su casa. Pero la jornada no ha hecho más que comenzar. Días atrás, Juan fue ascendido en su empresa y le dieron la BlackBerry de su antecesor. Eso le permitió leer su correo electrónico, pasar esa información a su ordenador y descubrir la clave de acceso. La lectura de esos mensajes es ya un delito de descubrimiento de secretos, pero Juan va a agravar aún más su conducta delictiva al enviar varios de esos mensajes a un amigo. Eso es revelación de secretos, una conducta castigada con penas que van de uno a cuatro años de prisión. Leer un correo electrónico de otra persona sin su permiso y difundir esos mensajes es tan grave como acceder, de forma ilegal, a un expediente médico u otros datos reservados y difundirlos por internet.
Juan está enfadado con su jefe, al haberle anunciado que en un par de meses tendrá que prescindir de sus servicios porque no está contento con su rendimiento. Quiere vengarse y envía por internet, a una empresa de la competencia, un estudio de mercado que ha hecho su empresa sobre un nuevo producto. Por esa acción (revelación de secretos de empresa) puede ser castigado con otra pena que va de dos a cuatro años de cárcel. Pero no contento con esta acción, accede –ayudado por sus conocimientos de informática– en el ordenador central de su empresa y lo colapsa. Acaba de cometer un delito de daños, que engrosa su particular cuenta de condenas. Esta acción se castiga con penas de seis meses a dos años de cárcel. La venganza urdida por Juan no acaba ahí. Entra en un foro donde es posible contratar a un sicario y acuerda una entrevista con uno de esos matones, que por 4.000 euros asesinarían a su jefe. Con ese simple clic en el teclado de su ordenador acaba de cometer un delito de inducción al homicidio. Y la pena podría pasar, en este caso, de los diez años de cárcel.
Juan sabe que se va a quedar sin trabajo y es consciente de que sin un título universitario le va a costar mucho encontrar otro empleo. Por eso elabora un currículo con datos falsos y simula que esa información proviene de un expediente académico de una universidad. Esa acción –un delito de f a l s e - dad– puede costarle hasta seis años de cárcel.
Juan decide ahora entrar en el mundo de las estafas sin perder de vista su ordenador. internet le ofrece un amplio abanico de posibilidades. El ataque lo va a dirigir contra sus propios compañeros de empresa. Conoce sus correos y sabe que la mayoría trabajan con la misma entidad bancaria. Así que elabora un documento parecido al que suele remitir el banco a sus clientes y lo envía -vía correo electrónico- a sus colegas de trabajo. Les pide que faciliten los datos de acceso por internet a sus cuentas bancarias (es lo que se conoce como phising) porque la entidad está mejorando los sistemas de seguridad. Obtenida esa Información, no tiene ningún problema para comprar productos desde esas cuentas o transferir dinero. Eso es estafa, un delito castigado con penas que van de los seis meses a los tres años de prisión.
Los problemas que Juan tiene con su empresa se han sumado a los causados por la ruptura con su pareja. Está en trámite de separación y no puede acercarse a menos de 500 metros de su pareja, tras haber sido denunciado por malos tratos. El ordenador le ofrece la posibilidad de vengarse. Juan crea un perfil en una página de relaciones sociales con una foto y el nombre de su mujer. Se hace pasar por ella e inserta un anuncio ofreciendo servicios sexuales. Acaba de cometer un delito de usurpación de identidad, cuya pena puede llegar hasta los tres años de cárcel. Pero no contento con esta acción, envía al correo de su ex mujer una decena de mensajes amenazantes. Ahora ha roto -sin moverse de su casa- la orden de alejamiento y cometido un nuevo delito castigado también con prisión.
Esos mismos mensajes podrían ser utilizados contra Juan si un juez considera que son constitutivos de delitos de injurias, calumnias o amenazas. Y las penas -de hasta 6 años de cárcel- son las mismas que se impondrían si esas manifestaciones se hubiesen hecho de forma verbal.* Pero no contento con todas estas acciones –Juan habría sumado ya una hipotética condena cercana a los 20 años de cárcel- el hombre, enfadado porque su puesto en la empresa lo va a ocupar un inmigrante, arremete, en una página personal de internet, contra los extranjeros y lanza mensajes a favor de Hitler. Una acción por la que se pueden incoar diligencias por apología al racismo o xenofobia.
Y como colofón a esta mañana delictiva, Juan busca en la red una página con pornografía infantil. Visiona varios vídeos y los guarda en su disco duro para volverlos a ver más tarde. Ha cometido un delito de tenencia de pornografía infantil. La pena se agrava. por difusión, si después ese material es intercambiado con otras personas. Juan sólo ha necesitado, para cometer esta retahíla de delitos en un tiempo récord, un ordenador y conexión a internet. Infringir la ley sin moverse de casa y sin testigos da sensación de impunidad. Pero la mayoría de esas acciones pueden ser descubiertas gracias al rastro que ha dejado su propio ordenador. Y eso es lo que no saben muchos de estos delincuentes de la era internet, tal y como indica Ramon Arnó, abogado experto en delitos informáticos de Lleida. Les ocurre a la mayoría de consumidores de pornografía infantil -uno de los delitos más perseguidos por los agentes especializados en informática- que actúan tranquilos al pensar que nadie les ve cuando descargan y visionan esas imágenes. El Código Penal ha incluido añadidos en sus artículos para castigar con la misma pena al delicuente que pisa el escenario de los hechos, como a aquél que está detrás de la pantalla.
Crímenes por encargo y falsos modelos pederastas
Los Mossos, la Guardia Civil y la Policía Nacional han creado grupos especializados en la persecución de los delincuentes que usan, como única arma, la red. Ese trabajo está dando muy buenos resultados, principalmente con los consumidores de pornografía infantil. Pero esas pesquisas con la información que corre por Internet abarcan otros campos. Una de las últimas operaciones, llevada a cabo por la Guardia Civil el pasado 31 de marzo, desenmascaró a una banda de sicarios que ofrecían sus servicios, a cambio de dinero, en una página web. Se trataba de una especie de foro en el que los internautas podían contratar -previo pago de cantidades que iban de los 4.000 a los 10.000 euros- a un matón para llevar a cabo una extorsión, un escarmiento o un asesinato. El dominio de esta página estaba registrado en México y la Guardia Civil constató que esos sicarios habían actuado ya en diferentes puntos de España después de haber sido contratados en Internet. La operación se saldó con 14 detenidos y entre esos arrestados se cuenta una vecina de Málaga, que llegó a contactar con cuatro de esos sicarios -uno de ellos residía en Barcelona y otro en Ourense- para acabar con la vida de su esposo. Otro de los internautas detenido pidió en ese foro ayuda para asesinar a sus padres y un tercero pagó 4.000 euros a uno de los matones que se anunciaban en ese página, para que diera una paliza a un conocido en Valencia.
En Catalunya, la última operación de los Mossos contra estos delincuentes de la red acabó con la detención de un vecino de Mataró, de 33 años, que buscaba en la red a menores para agredirlos sexualmente. El hombre fue arrestado el pasado 8 de abril y los agentes constataron que había contactado, a través de la red, con cerca de 380 chicos. Este vecino de Mataró se hacía pasar por niño en la red -usaba una foto de un menor- y hacía creer a sus potenciales víctimas que era un modelo infantil. Conseguía fotos de ellos desnudos y después quedaban en verse.
En Catalunya, la última operación de los Mossos contra estos delincuentes de la red acabó con la detención de un vecino de Mataró, de 33 años, que buscaba en la red a menores para agredirlos sexualmente. El hombre fue arrestado el pasado 8 de abril y los agentes constataron que había contactado, a través de la red, con cerca de 380 chicos. Este vecino de Mataró se hacía pasar por niño en la red -usaba una foto de un menor- y hacía creer a sus potenciales víctimas que era un modelo infantil. Conseguía fotos de ellos desnudos y después quedaban en verse.
lunes, 25 de abril de 2011
Detenidas 17 personas por vender coches inexistentes por Internet
Los timadores ofrecían coches muy baratos y estafaron 300.000 euros a varios incautos
La Policía Nacional ha detenido a 17 personas, de nacionalidad rumana, acusados de estafar 300.000 euros a través de Internet, de falsificación de documentos y de blanqueo de capitales.
La red de presuntos timadores ofrecía coches inexistentes muy baratos a través de una página web de la República Checa. Las víctimas del fraude (principalmente de Polonia, Reino Unido, Estados Unidos, Bélgica, Eslovaquia y República Checa) transferían el dinero acordado por la venta a cuentas bancarias en España y después los supuestos vendedores desaparecían.
Las investigaciones comenzaron el pasado mes de agosto tras conocer la participación de un ciudadano de origen rumano en la falsificación de documentos. A través de él, los agentes pudieron trazar la relación del individuo con otras personas implicadas en delitos de estafa.
La Policía ha practicado registros en Madrid, Fuenlabrada, Arganda del Rey y San Sebastián de los Reyes. En ellos se han incautado de documentación bancaria, material informático y para falsificar documentos así como 13.000 euros.
El modus operandi consistía que el falso vendedor ofrecía un vehículo muy barato bajo la excusa de que iba a permanecer varios años fuera del país por asuntos de trabajo. Después formalizaba un contrato con la víctima y le instaba a realizar el pago mediante transferencia a una cuenta en España.
Varios de los miembros de la organización se dedicaban a abrir las cuentas bancarias. Los presuntos autores de los hechos abrían al menos dos cuentas por entidad en las que ingresaban como máximo 30 euros. Tras mantenerse inactivas durante meses recibían elevados traspasos desde el extranjero.
La Policía Nacional ha detenido a 17 personas, de nacionalidad rumana, acusados de estafar 300.000 euros a través de Internet, de falsificación de documentos y de blanqueo de capitales.
La red de presuntos timadores ofrecía coches inexistentes muy baratos a través de una página web de la República Checa. Las víctimas del fraude (principalmente de Polonia, Reino Unido, Estados Unidos, Bélgica, Eslovaquia y República Checa) transferían el dinero acordado por la venta a cuentas bancarias en España y después los supuestos vendedores desaparecían.
Las investigaciones comenzaron el pasado mes de agosto tras conocer la participación de un ciudadano de origen rumano en la falsificación de documentos. A través de él, los agentes pudieron trazar la relación del individuo con otras personas implicadas en delitos de estafa.
La Policía ha practicado registros en Madrid, Fuenlabrada, Arganda del Rey y San Sebastián de los Reyes. En ellos se han incautado de documentación bancaria, material informático y para falsificar documentos así como 13.000 euros.
El modus operandi consistía que el falso vendedor ofrecía un vehículo muy barato bajo la excusa de que iba a permanecer varios años fuera del país por asuntos de trabajo. Después formalizaba un contrato con la víctima y le instaba a realizar el pago mediante transferencia a una cuenta en España.
Varios de los miembros de la organización se dedicaban a abrir las cuentas bancarias. Los presuntos autores de los hechos abrían al menos dos cuentas por entidad en las que ingresaban como máximo 30 euros. Tras mantenerse inactivas durante meses recibían elevados traspasos desde el extranjero.
viernes, 22 de abril de 2011
Detenidos por asegurar coches siniestrados para cobrar las indemnizaciones
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Castellón han detenido a tres personas, V.A.S., A.S. y I.N., de 23, 49 y 44 años y de nacionalidad rumana, como presuntas autoras de un delito de estafa y falsedad documental, según ha informado la Comisaría provincial en un comunicado. Los detenidos supuestamente aseguraban coches siniestrados, que adquiría por internet, para cobrar las indemnizaciones.
La Policía recibió el 21 de diciembre del año pasado una denuncia de una empresa aseguradora, en la que se explicaba la posible comisión de varias estafas. Igualmente, el 10 de agosto anterior, se había recibido una denuncia en la Comisaría Provincial, en la que ponían en conocimiento la sustracción de un vehículo en un garaje de la ciudad. El tomador del seguro era el detenido V.A.S., quien recibió una indemnización de más de 15.000 euros.
Esta persona, tras cobrar esta indemnización, presuntamente intentó hacer lo mismo con otros cuatro vehículos que adquirió ya siniestrados a través de internet, que compraba a su nombre o a nombre de los otros detenidos, para luego asegurarlos a todo riesgo.
Según la Policía, transcurrido un tiempo prudencial, daban parte bien de un accidente de circulación o de un incendio, haciendo coincidir lo que se reflejaba en la comunicación del siniestro con los daños preexistentes que tuviese el vehículo, para conseguir así el cobro de la indemnización. Los detenidos supuestamente llegaron a falsificar partes de accidentes y transferencias de vehículos.
Los vehículos que utilizaban para realizar las estafas los recibían y ocultaban en una nave industrial de la Ciudad del Transporte de Castellón y, tras cobrar las indemnizaciones, los vendían nuevamente a las empresas de residuos. En estos hechos se encuentran implicadas más personas, por lo que la investigación continúa abierta sin que la Policía descarte nuevas detenciones.
La Policía recibió el 21 de diciembre del año pasado una denuncia de una empresa aseguradora, en la que se explicaba la posible comisión de varias estafas. Igualmente, el 10 de agosto anterior, se había recibido una denuncia en la Comisaría Provincial, en la que ponían en conocimiento la sustracción de un vehículo en un garaje de la ciudad. El tomador del seguro era el detenido V.A.S., quien recibió una indemnización de más de 15.000 euros.
Esta persona, tras cobrar esta indemnización, presuntamente intentó hacer lo mismo con otros cuatro vehículos que adquirió ya siniestrados a través de internet, que compraba a su nombre o a nombre de los otros detenidos, para luego asegurarlos a todo riesgo.
Según la Policía, transcurrido un tiempo prudencial, daban parte bien de un accidente de circulación o de un incendio, haciendo coincidir lo que se reflejaba en la comunicación del siniestro con los daños preexistentes que tuviese el vehículo, para conseguir así el cobro de la indemnización. Los detenidos supuestamente llegaron a falsificar partes de accidentes y transferencias de vehículos.
Los vehículos que utilizaban para realizar las estafas los recibían y ocultaban en una nave industrial de la Ciudad del Transporte de Castellón y, tras cobrar las indemnizaciones, los vendían nuevamente a las empresas de residuos. En estos hechos se encuentran implicadas más personas, por lo que la investigación continúa abierta sin que la Policía descarte nuevas detenciones.
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