viernes, 8 de abril de 2011

Detenido un adulto que fingió ser un modelo adolescente para contactar con 380 menores

Las víctimas de este presunto pedófilo serían más de 300 menores de Olot, Roses, Tarragona, País Vasco, Uruguay y México, a las que habría engañado para que posaran desnudas y en actitudes sexuales.

Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Mataró (Barcelona) de 33 años que se hacía pasar por un modelo adolescente para captar a menores en Internet a los que presuntamente engañaba para que posaran desnudos y en actitudes sexuales.
En rueda de prensa, el inspector Jordi Domènech ha explicado que tienen identificadas a una decena de víctimas potenciales de Olot, Roses, Tarragona, País Vasco, Uruguay y México, aunque el presunto pedófilo contactó vía mail y chat con hasta 380 menores, que podrían haber accedido a alguna de sus pretensiones.
La finalidad de este hombre era utilizar su perfil inventado para llegar a tener 'algún contacto físico' con los menores, de entre 12 y 17 años, aunque todavía está abierta la investigación para determinar en cada caso hasta dónde pudo llegar el asedio.
La investigación parte de la denuncia de un menor de Terrassa al que el falso modelo engatusó para lograr que se enamorara de él y accediera a posar desnudo en Internet, hacerse fotos de contenido pornográfico, y a prestar su voz e imagen para captar a otros menores.
De hecho, el engañado decía en Internet que eran "hermanos virtuales", lo que le daba credibilidad al adulto a la hora de hacerse pasar por adolescente.
Este chico, de 13 años, creía que se estaba relacionando con un famoso porque el hombre tenía un blog personal --donde utilizaba su perfil falso-- en el que había puesto entre sus amistades a famosos como Lady Gaga y Justin Bieber, dándole a esta página y a otras en Facebook o Twitter una apariencia creíble.
En total, entre noviembre de 2010 y marzo de 2011, el tiempo que ha durado la investigación, han detectado unas 800 conversaciones vía chat y mail con los más de 300 menores.

 

miércoles, 6 de abril de 2011

Los pecados de la reina de la cocaina

Ana Cameno manejaba un imperio de droga como una ejecutiva estresada: tenía disciplina, seguridad y santería


Al cabo de dos años de vigilarla y oírla a los policías les costaba creer que por fin le habían colocado las esposas a la cerebral Ana Cameno, traficante española de cocaína desde hace veinte años que nunca ha pisado la cárcel. «Lo que más me jode es que esto es lo último que iba a hacer», le soltó al inspector sin inmutarse. Quizá no mentía porque si el laboratorio de droga que había montado en Villanueva de Perale hubiera salido bien le habría bastado para retirarse. La jefa y sus socios colombianos tenían preparadas 33 toneladas de productos químicos a la espera de que llegara la pasta base de Suramérica. El 15 de diciembre habían aterrizado en Madrid los cuatro «cocineros» colombianos, dispuestos a inundar el mercado con toneladas de coca.
La explosiva rubia, mejorada si cabe por su afición al bisturí, no torció el gesto y permaneció digna, evidenciando por qué los narcos de la peor calaña confiaban en ella: «Antes de contarte nada me corto un brazo», dijo en comisaría. Eso fue el 7 de enero. Ahora está en prisión, junto a otra veintena de individuos.
 
Ana Cameno Antolín, maniática de la seguridad, se había convertido en una obsesión para la Policía. En los últimos meses había contratado un «escolta» que velaba por ella las 24 horas y la conducía a los puntos de reunión —gasolineras o rotondas— con su chófer para evitar que alguien pudiera seguirla. Sabía de lo que hablaba; pese a la discreción de las vigilancias de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado alguien, un contacto interno, facilitaba a los narcos placas policiales y modelos de coches.
«Los amigos del Poco —un traficante al que identificaron después, socio en el negocio del laboratorio—llevan cola», comentan Ana y su marido David Vela, en una escucha, dejando claro su convencimiento de que les pisaban los talones.
La ordenada vida de ejecutiva agresiva que llevaba la «narco pija» tampoco facilitó la investigación. Durante dos años de vigilancia ha mantenido una férrea disciplina de trabajo con cuatro o cinco reuniones diarias con sus proveedores de droga y sus clientes. La pareja pasó unos días de vacaciones en Ibiza sin más; no frecuentaban restaurantes caros ni fiestas. Gestionaban el negocio como si de una honrada multinacional se tratara. «Nunca he visto a unos traficantes que trabajen tanto», explica uno de los investigadores.
Dicen que a la jefa le sobra talento y encantos. Era y es un bellezón rendida por la ropa y los bolsos caros, con una personalidad arrolladora; una relaciones públicas que se disputaría cualquier jefe de personal. La «empresaria» aseguraba que vendía joyas, aunque en realidad se trata de un negocio de su madre, justo enfrente del Ministerio del Interior. Procede de una buena familia en la que hay militares, abogados y arquitectos.
La reina de la cocaína solo se permite una debilidad: su devoción por la santería cubana. Antes, durante y después de cada trato consultaba con su madrina, una santera afincada en Madrid, y con otro cubano seguidor de los Orishas. Organizaba con ellos ceremonias de sacrificio de animales y purificación en fincas alquiladas y llegó a viajar a Cuba con su escolta para tomar parte en un ritual. El «machaca» volvió convertido.
Perdón por vestir de negro
En su rimbombante chalé de Sevilla la Nueva, de exterior discreto, Cameno había erigido en el salón dos altares en los que el santo estaba rodeado de plantas, botellas de ron, estampas, velas, comida e incluso cráneos de animales. Un escenario espeluznante que coexistía con 16 televisores de plasma, 300 botes de perfume, cientos de bolsos, zapatos y trajes (tenía un móvil solo para recibir novedades de las tiendas caras de Madrid). «Perdona madrina que he vestido de negro» (los santeros van de blanco), le decía a su interlocutora a la que llegó a confiar el asesinato en Suramérica de un antiguo socio suyo.
Mientras la Udyco la seguía a ella, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) la encontró reunida con uno de sus investigados: el empresario de la noche Lauro Sánchez Serrano, otro afamado traficante con el que la narco andaba en conversaciones para traer más droga. El negocio no cuajó y siguió con sus colombianos, su laboratorio, sus 300 kilos de coca y sus dos millones de euros en dobles fondos de armarios. Por eso ha tenido que cambiar sus altares por una celda.
 
Lo del apodo de la Tetas tiene una explicación sencilla: los policías que durante meses la han estado vigilando –Greco, Brigada Central de Estupefacientes, UDEV central– se enteraron de que la mujer había ido a Medellín a hacer algún negocio y de paso a ponerse alguna talla más de sujetador… El apodo estaba fácil y, por cierto, la mujer tuvo problemas porque las prótesis le provocaron una infección. Su capacidad para distribuir coca le venía dada por la red de contactos que tenía y por los almacenes o caletas que tenía en Madrid, donde iba guardando los alijos que le llegaban para, en poco tiempo, sacarlos a la venta…
Ana no se encargaba de traer la coca de Colombia o de Venezuela. Era, digamos, el segundo escalón, la persona que recibe la mercancía y que la vende en partidas de uno a cinco kilos a distribuidores más pequeños. De hecho, ni ella ni los suyos adulteraban o cortaban la droga. Cuando llegaba un cargamento de 300 o 500 kilos, su red los repartía por las caletas o pisos de seguridad que tenía, por cierto, todos ellos situados muy cerca de los cuarteles generales de la policía. En uno de ellos fue donde tenía guardados 276 kilos de coca. Para distribuir la droga, Ana contaba con un grupo de gente muy eficaz y muy profesional
Del mejor posible. Sólo un dato: cuando la policía intervino encontró en poder del grupo 470 teléfonos móviles, cien de ellos encendidos. Cada terminal era empleada para llamar a una sola persona, que era identificada con una pegatina de un dibujo animado. Sin nombres. Además, la mayoría de los miembros de la organización llegaban al laboratorio o a los pisos de seguridad con unas gafas especiales, cubiertas de cinta aislante negra para que no supiesen dónde estaban ni qué camino habían seguido.
Estaba convencida de tener ayuda de otros mundos. Ana era una devota de la santería, del palo  mayombe, una modalidad de esta religión de origen africano que se practica mucho en Cuba. Tan devota era que la policía sabía cuándo iba a llegarle un cargamento de cocaína porque días antes hacía un rito y se encomendaba a alguno de sus dioses, como Obatalá y Xangó… Uno de sus escoltas salió un día despavorido porque le dijo que en el asiento de atrás llevaban un muerto. Paró el coche en mitad de la M-40 y se bajó…
Los policías que la han vigilado durante meses han comprobado, por ejemplo, cómo Ana se subió encima de un carnero, le degolló y se bañó en su sangre. También ha sacrificado pájaros, patos, corderos… en un río cercano a su casa. Cuando la policía la detuvo encontraron en su chalé una habitación dedicada a estos ritos, con urnas en las que guardaba vísceras de animales. Para sus ceremonias no reparaba en medios. Era capaz de gastar 6.000 euros para traerse desde Cuba un grupo de percusionistas para sus ceremonias.
Ana recibía continuos SMS que le anunciaban la llegada de nuevas colecciones a las boutiques de Louis Vutton, Gucci, Hermés… las mejores tiendas de Madrid, en las que era una de sus mejores clientes. Tenía mucho dinero: la policía encontró entre su documentación anotaciones de entradas y salidas de dinero que indicaban que había ingresado 18 millones de euros de sus distribuidores. Tenía mucho miedo a que una banda le diese un palo y vivía permanentemente custodiada por escoltas y adoptaba todo tipo de medidas de seguridad.
Y, además de distribuir toda esa droga, Ana había decidido montar un enorme laboratorio… Tan grande que ya había preparados más de 33 toneladas de líquidos precursores, tenía los cocineros que habían traído de Colombia y todo estaba listo para poner en marcha un laboratorio idéntico a los que hay en la selva colombiana, pero en la sierra de Madrid. El problema es que no le había llegado la pasta base para comenzar a elaborar el clorhidrato de cocaína… El laboratorio aún no había empezado a funcionar.
En la operación colapso, como le llamaron los policías, han participado medio centenar de agentes que apenas han podido disfrutar de las navidades. De hecho, el día de Reyes, en lugar de estar comiendo roscón con sus familias o disfrutando con sus hijos, todos estuvieron en alerta, porque pensaban que se iba a mover el laboratorio y tendrían que actuar… Las detenciones fueron al día siguiente, el 7 de enero.
Como siempre, enhorabuena a nuestros policías, para los que no hay, como podemos ver, ni día de Reyes. La importancia de Ana, La Tetas, es enorme, pero es que en la misma operación colapso ha caído una pieza de caza mayor, uno de esos tipos que llevaba años siendo objetivo de la policía.
Es Lauro Sánchez Serrano. Un español, hijo de una mujer colombiana, considerado uno de los mayores traficantes de España, pero al que era dificilísimo cazar. Las cosas no le estaban saliendo demasiado bien en los últimos tiempos: se le habían frustrado dos intentos de meter en España grandes cargamentos de droga. Así que se asoció con Ana, pero estaba por debajo de ella en la organización. Puso a disposición de la mujer a los hermanos Juárez Smith, dos verdaderas máquinas de traficar, de los mejores distribuidores de España, pese a que uno de ellos –Víctor– está en silla de ruedas. En cualquier caso, Lauro dependía de la droga que le llegaba a Ana. Ella ponía la mercancía y él el poder, la influencia, los contactos, el know how
Lauro llevaba muchos años en lo más alto: tiene dos restaurantes de éxito, una enorme discoteca y uno de los gimnasios más populares de Madrid, al que van a entrenar muchos vips y muchos de los más intimidatorios porteros de discoteca… Lauro fue uno de los objetivos principales de la operación salsa rosa…
En 2004, tras la muerte de Carmina Ordóñez, el ministerio del Interior decidió crear un equipo policial para dar un escarmiento. Se trataba de poner coto a la facilidad y a la alegría con la que muchos famosos hacían gala de consumir estupefacientes… Salían en la televisión haciendo casi una apología del consumo de drogas…
Se hicieron grupos compuestos por policías que pudiesen pasar inadvertidos en locales de moda, como los que regentaba Lauro. Observaron, buscaron fuentes de información, pero no con mucho éxito.
No salió bien porque los policías tenían muchas veces que pagarse de su propio bolsillo el dinero que costaban la entrada o las consumiciones en esos locales y a veces ni siquiera les dejaban entrar porque eran fiestas privadas en las que corría la cocaína a tutiplén…

 
 

martes, 5 de abril de 2011

Detenidos por hacerse pasar por policías para robar a turistas en Barcelona

Les sustraían dinero y objetos de valor mientras simulaban que hacían controles de documentación en la Diagonal


Agentes de la Policía de la Generalidad-Mossos d'Esquadra de la comisaría de Sarrià-Sant Gervasi detuvieron el viernes pasado a cuatro hombres y el domingo a dos más, todos de nacionalidad rumana, que actuaban en Barcelona haciéndose pasar por policías para robar a turistas. Las detenciones se hicieron en la Avenida Diagonal. A los detenidos se les imputa un delito de usurpación de funciones públicas.
Para llevar a cabo los robos, los detenidos localizaban primero a las víctimas. Una vez escogidas, uno de ellos se les acercaba con un mapa y se hacía pasar por turista. Instantes después se acercaban los demás, que pedían a las víctimas que se identificaran al mismo tiempo que les mostraban una cartera, les explicaban que eran policías y, que estaban realizando controles rutinarios de documentación y posesión de drogas. Mientras simulaban revisar los documentos, intentaban sustraer dinero y objetos de valor.
Se da la circunstancia de que los detenidos tienen antecedentes por hechos similares. Las víctimas, todos extranjeros y turistas, denunciaron los hechos en ambos casos dando una detallada descripción de la manera de actuar de los detenidos. Una vez pasaron a disposición judicial los detenidos quedaron en libertad con cargos.

Estrangula a su mujer embarazada y muestra el cadáver a su padre por webcam en Madrid

El hombre ha sido detenido antes de que agrediera a la hermana menor de la víctima, a la que también quería matar

La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 21 años que ha matado a su mujer, de 19 y embarazada de cinco meses, cuyo cadáver mostró a su padre en Rumanía a través de una webcam, ha informado hoy la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
El suceso y la detención tuvieron lugar ayer en la calle Granados número 31 de Torrejón de Ardoz, según la Policía Nacional, que ha subrayado que el arresto ha sido facilitado por la colaboración de la Policía rumana.
De acuerdo con las primeras informaciones, el agresor, D.M., ciudadano rumano de 21 años, estranguló a su mujer, V.M., también rumana y de 19 años, según ha informado en rueda de prensa Emilio Alcázar, jefe de la Brigada de Policía Judicial en Madrid.
Al parecer, la víctima comunicó al agresor su intención de romper la relación y le dijo que el hijo que esperaba no era suyo.
Tras estrangularla, el hombre se comunicó con su padre en Rumanía por Internet y a través de una webcam le mostró el cuerpo de su compañera.
Además, aseguró a su padre que en cuanto llegara a casa su a cuñada -hermana de la víctima-, de 13 años, también la mataría.
Fue el padre quien, tras hablar con él, alertó de los hechos a la Policía rumana, la que, a su vez, informó a la Policía Nacional española, que a las 15.00 horas de ayer tuvo conocimiento del suceso.
Tres cuartos de hora después, a las 15.45 horas, agentes de la Policía Nacional se personaron en el domicilio del agresor y la víctima y, tras varias llamadas, el propio joven les abrió la puerta de la casa, donde hallaron el cuerpo de la mujer sobre la cama y donde encontraron también a la hermana de la víctima, de 13 años, que acababa de regresar al domicilio.
Al parecer, al llegar a la casa la chica preguntó por su hermana y el joven le dijo que estaba durmiendo.
El presunto agresor no mostró resistencia a la hora de la detención, según ha explicado Alcázar. Ni el joven ni su pareja tenían antecedentes policiales y tampoco existe constancia de que tuvieran relación con mafias o grupos delictivos, lo que lleva a pensar que se trata de un crimen pasional, según la Policía.
Tampoco hay datos de denuncias por violencia de género ni existía ninguna orden de alejamiento. El presunto homicida no ha prestado declaración por ahora y, por su parte, la hermana de la víctima se ha ido a vivir con la madre de ambas, que también reside en España.
Con esta muerte se eleva a diecisiete el número de mujeres asesinadas como consecuencia de la violencia machista en lo que va de 2011.
Por otra parte, la Policía Foral investiga la muerte de una joven ecuatoriana, Yanela Z.C., de 22 y madre de una niña de 3, cuyo cuerpo fue encontrado ayer, con signos de violencia, en la laguna de municipio navarro de Beriáin.
Tenían discusiones "como todas las parejas"
La madre de la mujer presuntamente estrangulada ayer por su pareja en Torrejón de Ardoz ha asegurado hoy, en declaraciones a Efe Televisión, que los jóvenes tenían discusiones "como todas las parejas".
Un vecino del edificio ha declarado que los dos jóvenes se mostraron siempre como personas "muy normales" y "muy educadas", y que el presunto agresor no parecía una persona violenta

domingo, 3 de abril de 2011

Detenido un hombre en Tarragona por la desaparición de su segunda mujer y su cuñado

El arrestado, Ramón Laso, fue condenado en 1993 por el asesinato de su primera esposa y su hijo

Los Mossos d'Esquadra han detenido hoy en Tarragona a Ramón Laso, condenado en 1993 por el asesinato de su mujer y su hijo, por su presunta vinculación en la desaparición en marzo de 2009 de su segunda esposa y su cuñado.
La policía autonómica ha registrado esta mañana el bar La parada, que Laso tiene en el barrio de Riu Clar en Tarragona, en busca de pistas de su mujer, Julia Lamas Ovejero, portera de una céntrica finca de la ciudad, y de su cuñado Maurici Fuentes, un celador del hospital Juan XXIII.
Acompañados de la secretaria judicial, los mossos también han registrado la casa de Laso, en la calle del Príncep de Viana, en Els Pallaresos (Tarragona), en busca de pruebas. Tras el registro, los agentes han detenido a Ramón Laso, a quien se han llevado exposado a comisaría, y se llevado de la casa picos, palas, diversas cajas y un saco.
Laso fue condenado a 57 años de prisión en 1993 por haber asesinado a su mujer Dolores Camacho, en 1989, y seis meses después a su hijo Daniel, de seis años. En cumplimiento del antiguo Código Penal, Laso cumplió en la prisión de Tarragona solo una pequeña parte de su condena y en 1999 ya estaba en libertad condicional.
La familia de los dos desaparecidos se había personado en el caso al dirigir sus sospechas hacia Laso. Las diligencias están bajo secreto de sumario desde marzo de 2009. La nueva titular del juzgado numero 2 de Tarragona, María Ángeles Sánchez, que ocupó el cargo el pasado viernes, ha prolongado el secreto sumarial pero ha ordenado los dos registros domiciliarios orientados a esclarecer el caso.

Arrodillado ante la juez, en presencia de la fiscal, de su letrado y del abogado de la familia de los dos desaparecidos, Ramón Laso clamó ayer por su inocencia. “Yo ya pagué por lo qué hice. Soy una buena persona”, exclamó antes de escuchar cómo la fiscal pedía a la juez su ingreso en prisión. Durante casi dos horas, Ramón, condenado en 1993 por el asesinato de su primera mujer y su hijo de seis años, negó tener relación alguna con la desaparición de su mujer, Julia Lamas, y de su cuñado, Maurici Font, el 27 de marzo de 2009.
Poco después, con la cabeza alta y apariencia sosegada, salió de la sala de vistas del juzgado de instrucción número 2 de Tarragona esposado, acompañado por la pareja de Mossos d’Esquadra, camino de la prisión de Tarragona. La juez decretó ayer prisión provisional comunicada sin fianza por dos delitos de homicidio para el detenido el miércoles en relación a la desaparición de su mujer y su cuñado, en marzo de 2009. Al escuchar la decisión de la juez, Laso suplicó de nuevo piedad. “Por vuestros hijos”, espetó.
Durante casi dos horas, proclamó su inocencia y negó cualquier relación con la desaparición de su mujer y de su cuñado, a preguntas de la juez y la fiscal. La investigación abierta dos años atrás sigue bajo secreto de sumario.
El registro realizado por los Mossos d'Esquadra en casa del imputado el pasado miércoles, en Els Pallaresos (Tarragonès), descubrió que Ramón tenía una importante cantidad de dinero en metálico en su domicilio. La juez tiene suficientes indicios para pensar que el acusado estaba preparando su pronta huida del país, con destino a Paraguay, lugar de origen de su actual pareja, con quien se casó en diciembre de 2010. Ramón hizo el pasado febrero un envío con objetos diversos a Paraguay. El temor por la huida de Laso habría desencadenado, al menos en parte, el registro de la casa, donde se encontró también un pico y una pala, y su posterior detención.
La casa que compartía con Julia estaba en venta y su bar, en Riu Clar (Tarragona), se traspasaba. El móvil económico sigue siendo la principal hipótesis del doble homicidio. A Maurici le habría matado para quitárselo de en medio, pues Ramón se sentía atraído por Mercedes Lamas, esposa de Maurici. A su mujer Julia la habría matado para quedarse con todo lo que compartía la pareja.
Aunque hasta ahora no han sido localizados los cadáveres, más de una decena de pruebas incriminan a Ramón Laso con la desaparición de Julia Lamas y Maurici Font. Laso intentó suplantar la identidad de Maurici para hacer creer que los dos desaparecidos habían huido juntos, de forma voluntaria.
A pesar de que el imputado es una persona capaz de actuar con gran frialdad, tal y como quedó probado cuando intentó simular la muerte de su hijo en accidente de tráfico, cometió varios errores que le han acabado por incriminar. Parte de la información clave se ha logrado a través del seguimiento realizado por los Mossos a través de las llamadas efectuadas por Laso desde su teléfono móvil y también utilizando el de Maurici.
Los investigadores piensan que el acusado se empleó a fondo para hacer desaparecer los cadáveres de las víctimas sin dejar ninguna prueba inculpatoria. Primero le habría quitado la vida a Maurici y después se habría empleado a fondo con Julia, que habría opuesto más resistencia. “Hay suficientes indicios para condenarlo”, sostiene Pere Sutil, abogado de la familia de los desaparecidos, que sigue reclamando un rastreo exhaustivo de una finca propiedad de Laso, en las afueras de Tarragona, donde creen que podría haber enterrado los cuerpos.
El conocido como el doble parricida de Amposta (Montsià) se mostró ayer tranquilo, antes y después de declarar. Quienes trataron a Ramón le describen como una persona paciente y afable, muy lista. “Podía llegar a ser encantador”, destaca Mercedes Lamas, hermana de Julia y esposa de Maurici. Las dos parejas, Ramón y su segunda mujer Julia, y Mercedes y Maurici, enfermo de diabetes, salían a menudo juntos e incluso habían realizado algún viaje. Las dos parejas tienen sus casas en la misma urbanización (Jardí Imperi), en Els Pallaresos. “Te hacías un hartón de reír a su lado”, añade Mercedes.
Eduardo, hermano de Julia, desaparecida, también había tratado a Ramón. “Nos engañó a todos”, comenta. La cara más oscura del acusado muestra a una persona machista que maltrataba psicológicamente a Julia, ninguneándola constantemente. El acusado puede ser muy agresivo cuando se le llevaba la contraria, explican los familiares.
El doble parricida, a quien califican como a un “encantador de serpientes”, fue también capaz de seducir a los funcionarios de la prisión de Tarragona, trabajando como jefe de cocina para lograr agilizar su salida de la prisión, en libertad condicional, gracias a su buena conducta. Laso fue trasladado ayer a primera hora de la tarde a la prisión de Tarragona, donde cumplió sólo seis de los 57 años de su condena.

Lobos con piel de cordero

El psicópata integrado controla sus impulsos, engaña al entorno y mide sus actos

Son lobos escondidos bajo una piel de cordero. O personajes que parecen sacados de la mente de Hannibal Lecter. “El psicópata es el depredador por excelencia de la especie humana”, afirma Concepción Aroca, psicóloga de la Universidad de Valencia. Una especie “devastadora y destructora –añade esta profesora– que raras veces manifiesta signos de arrepentimiento o sentimiento de culpa o remordimiento”. Y apuntilla: “El psicópata es un mentiroso patológico, un manipulador nato y un ególatra extremo”.
La personalidad de Ramón Laso encajaría con ese perfil. De cara a su entorno y allegados se muestra con la piel de cordero. Las personas que le conocen le definen como una persona buena, afable y extrovertida. Pero si se confirma la peor de las sospechas que ahora mismo se ciernen sobre este vecino de Tarragona, volverá a quedar al descubierto su cara más feroz: la del lobo. Y ese rostro de la muerte sólo lo han visto sus víctimas. Ya ocurrió con la historia de Gilberto Chamba, conocido como el Monstruo de Machala y uno de los asesinos en serie más crueles atrapados en Catalunya. Después de matar a ocho mujeres en Ecuador, cometió su noveno crimen en Lleida, donde asesinó a una universitaria. Chamba era un cordero en su vida diaria –ejercía de simpático taxista o atento vigilante de parking– y un lobo a la hora de violar y asesinar. Todavía hoy sus familiares y conocidos dudan de que sea un monstruo. Joan Vila, el celador de Olot, encaja también en el perfil del psicópata. Delante de los suyos se mostraba tierno y atento con los ancianos a los que cuidaba. Pero al quedarse solo con ellos, presuntamente los asesinaba con cócteles de productos corrosivos y barbitúricos sin mostrar la más mínima piedad. O Rosario Sánchez, conocida como la “asesina de ancianas” de Barcelona. Para sus vecinos era poco menos que una samaritana al estar siempre dispuesta a cuidar a las jubiladas de su barrio. Entraba en sus casas con cara de cordero y una vez dentro se desprendía de esa piel y las asesinaba para robar dinero y joyas.
Concepción Aroca indica que el psicópata cree estar por encima del resto de las personas. “Sólo las utiliza si necesita algo de ellas y cuando no lo encuentra pierde incluso la conciencia de que esas personas existen”.
La psicopatía, afirma esta psicóloga, “es el más grave de los trastornos de personalidad y el que más cuesta de admitir porque duele aceptar que un ser humano pueda hacer tanto daño sin padecer ninguna enfermedad mental”. El psicópata, al contrario de lo que ocurre con los esquizofrénicos o psicóticos “diferencia el bien del mal, lo real de lo irreal y no tiene alucinaciones ni trastornos psicopatológicos que le alejen de la realidad. Sabe lo que hace y es plenamente consciente de ello”, afirma esta profesora.
Vicente Garrido, profesor de Criminología de la Universidad de Valencia y autor, entre otros libros, de La mente criminal, habla de dos tipos de psicópatas: los criminales (que inician su carrera delictiva de jóvenes y abusan de las drogas y el alcohol) y los integrados. Ramón Laso se incluiría en el segundo grupo. “Estos individuos tienen un mejor control de los impulsos, planifican más y cuando al fin deciden delinquir tienen muy claro que vale la pena correr los riesgos con tal de lograr sus propósitos. Puede ser dinero, propiedades, librarse de alguien incómodo, vengarse de un agravio...”, afirma Garrido. “Nadie se espera esa violencia –añade el profesor– porque no suelen tener antecedentes, trabajan y muchas veces llevan una vida totalmente normal en familia”. Lo que sí comparten el psicópata integrado y el criminal es “la falta de empatía y emociones, un profundo egocentrismo y un acentuado narcisismo”, zanja

 

 

El presunto parricida de Amposta reconoce haber simulado el 'accidente' de su hijo

Ramón Laso, vecino de Amposta (Tarragona) y presunto autor de un doble parricidio, fue puesto ayer a disposición judicial y trasladado desde la comisaría al depósito municipal de detenidos de Tortosa. Esta previsto que el titular del juzgado número 2 de esta localidad le tome declaración en la mañana de hoy.Laso admitió durante los interrogatorios, según fuentes de la investigación, haber simulado el accidente de automóvil ocurrido en marzo de 1989 en el que falleció su hijo Daniel, de 6 años de edad. El coche cayó por un barranco de 20 metros de profundidad y el niño quedó calcinado, aunque Ramón Laso resultó ileso.

Laso podría, según las fuentes citadas, haber simulado también el suicidio de su esposa, Dolors Camacho, cuyo cadáver fue hallado decapitado por un tren en la estación de La Aldea.
Manel Miranda, fiscal de la Audiencia Provincial de Tarragona, afirmó que pueden existir otros implicados en la muerte de la mujer y el niño. Miquel Camacho, hermano de la mujer fallecida, considera que es incomprensible que después de caer por un barranco de 20 metros y haberse incendiado el coche, "el niño muriera calcinado y él [Laso] resultara ileso, después de haber estado más de un cuarto de hora inconsciente".
También se han observado irregularidades en las diligencias que en su día determinaron como suicidio la muerte de su mujer y en las del fallecimiento de su hijo.

sábado, 2 de abril de 2011

Matan a golpes a un vigilante de seguridad en Barcelona

En la estación de tren de Castelldefels 
 
Un vigilante del servicio de seguridad de la estación de Renfe de Castelldefels (Barcelona) ha muerto tras la agresión a golpes de una persona, que ya ha sido detenida, según fuentes policiales.
Sobre las 6.35 horas, los Mossos d'Esquadra han sido alertados de que una persona estaba agrediendo al vigilante por causas que se desconocen en la plaza de la Estació, y que ha muerto a consecuencia de los golpes.
La agresión se produjo sobre las 06.30 horas cuando el vigilante se acercó a la persona que estaba causando el incidente para recriminarle su actitud y pedirle que se comportara y dejara de molestar, momento en el que la persona interpelada empezó a golpearle, causándole la muerte.
La Policía Local ha detenido al presunto agresor de la víctima, y los Mossos d'Esquadra se han hecho cargo de la investigación para esclarecer la muerte.
Extrema violenciaTestigos presenciales de la muerte de un guardia de seguridad de la estación de Renfe de Castelldefels por los golpes que le ha propinado un joven han asegurado que el agresor viajaba en el tren y que se ha enfrentado a varios pasajeros antes de que interviniera la víctima.
Poco después de los hechos, ocurridos sobre las 06.00 horas de hoy, agentes de la Policía Local de Castelldefels han detenido a Sergio M.G., de 20 años, nacionalidad española y vecino de esta ciudad, como supuesto autor de la agresión que ha causado la muerte al vigilante de seguridad de la empresa Prosegur contratada por Renfe.
Sobre las 10.00 horas, el juez ha autorizado el levantamiento del cadáver, tras lo cual la plaza de la Estación de Castelldefels intenta volver poco a poco a la normalidad.
Según los testigos presenciales de los hechos, el agresor viajaba en el tren, donde ya había provocado altercados e incidentes con el resto de viajeros.
Al bajar en Castelldefels, el agresor ha continuado molestando a los viajeros y el vigilante le ha recriminado su actitud. Ha sido entonces cuando ha comenzado la pelea entre los dos y una persecución por el interior del recinto de la estación, que el agresor ha abandonado saltando una de las vallas.
Finalmente, en el exterior ha continuado la violenta agresión que ha acabado con la muerte del vigilante que, según algunos vecinos de la zona, tenía unos 30 años y era padre de un niño.
El alcalde de Castelldefels, Joan Sau, ha mostrado 'su pésame' a la familia y a los compañeros de la víctima.
'Es un hecho muy lamentable y triste', ha dicho el alcalde, que ha destacado la 'rápida y eficaz' actuación de la policía local, que ha sido la que ha practicado la detención.
El responsable del Bar Boga Boga, Antonio, ha explicado que en el momento del suceso limpiaba la parte trasera de establecimiento.
'Me han sobresaltado los gritos y los golpes. He salido y he visto a dos chicos pelarse. Después me he ido a atender a un repartidor y, cuando he vuelto, el vigilante ya estaba en el suelo', ha dicho.
El responsable de bar asegura que la víctima 'era muy conocida y una persona muy amable y afable'.
El responsable del bar Guetxo, muy próximo a la estación, ha explicado que 'se ha oído un ruido muy fuerte, muchos golpes y gritos' y ha apuntado que 'algunos de los viajeros que había en aquel momento han retenido al agresor hasta que ha llegado la policía local'.
Una de las personas que ha contribuido a retener al agresor ha sido el repartidor de periódicos gratuitos que cada mañana trabaja en la zona. 'Se ha ido muy afectado', han dicho testigos de los hechos.
Los Mossos d'Esquadra de Gavà investigan si en el momento de los hechos el detenido se encontraba bajo los efectos de alguna droga.
El detenido se encuentra en las dependencias policiales a la espera de ser puesto a disposición judicial

Detenido un paidófilo cuando descargaba 500 imágenes sexuales de niños en un locutorio de Alicante

El hombre se conectaba desde lugares públicos para evitar una investigación policial


La Policía Nacional ha arrestado a un presunto paidófilo en un locutorio de Alicante cuando se descargaba 500 archivos de imágenes de contenido sexual en las que aparecen niños y adolescentes, han informado fuentes policiales.

La detención de este hombre, de 61 años, se produjo gracias a que un usuario de internet de un puesto cercano al que ocupaba el ahora arrestado observó las imágenes descargadas y decidió denunciarlo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Cuando los efectivos policiales se personaron en el locutorio, ubicado en el barrio alicantino de Altozano, este hombre intentó huir, pero fue interceptado por los agentes. En el momento del arresto, el ahora detenido poseía un dispositivo de memoria digital con el que había descargado 500 archivos de contenido pedófilo de una página web de Europa del Este y un programa de encriptación de datos.
Posteriormente, un registro practicado en el domicilio del ahora arrestado, quien no disponía de conexión a internet, permitió a la Policía Nacional hallar un ordenador, cinco sistemas de memoria digital y un monitor. Según la Policía, el hombre se conectaba a la red casi diariamente desde locutorios con puesto de internet con la única finalidad de eludir una posible investigación policial